Modelo: Porsche 550 A Spyder (1953-1956). Marca: Maisto. Origen: China. Escala: 1/64. Edición Fresh Metal. Imágenes del auto real.
Fotos del autito a escala.
Pro: Al igual que casi todos estos autitos es muy fácil de hallar en supermercados y son baratos. Posee el nombre del modelo y su emblema en serigrafía y se aproxima bastante al modelo original en cuanto a proporciones. Contras: Posee unas ruedas totalmente desproporcionadas,lisas y sin parecido alguno al auto real; tampoco ha recibido pinturas en faros delanteros ni traseros, como así tampoco en ninguno de sus detalles de molduras y demás.
Modelo: Porsche 550 RS Spyder (1955). Marca: High Speed. Origen: China. Escala: 1/43. Construcción: Carrocería en fundición; componentes en plástico duro y rueditas con cubiertas de goma. Colección Porsche Editorial Planeta DeAgostini, 2003. Algunas fotos del coche real de James Dean.
Réplica del modelo real expuesto en el santuario dedicado al fallecido actor.
Imágenes del auto destrozado en el lugar del accidente y en exposición.
"Little Bastard", el Porsche 550 Spyder maldito. Corrían los años 50 y el actor James Dean gozaba de la fama en el cine y en las carreras de coches deportivos. Como el Porsche 356 Speedster no era suficiente para él, decidió comprar un 550 Spyder durante el rodaje de la película “Gigante”. Era una solución temporal, pues había engargado un Lotus Mk X, pero no estaría a tiempo para correr en Salinas, California. El pequeño Porsche pesaba 550 kg y rendía 110 CV. James Dean quería un coche único, como él. Se lo personalizó George Barris (uno de los preparadores del Batmovil de Adam West), poniéndole asientos de tela escocesa, el número 130 y dos tiras rojas en la parte trasera sobre las ruedas. Se le apodó “Little Bastard” por la dificultad que suponía conducirlo. Fábula del coche, el actor y el futuro Jedi. El 17 de septiembre de 1955 James Dean rodó esta pequeña entrevista para un programa de televisión, advirtiendo de la diferencia entre correr en las carreteras y en los circuitos. Animaba a la juventud a tomarse las cosas con más calma y a conducir con precaución. Bonita ironía del destino… Se supone que Dean tenía que haber dicho “Conduzca con cuidado, puede que la vida que salve sea la suya”, pero cambió “suya” por “mía”. Debido a su posterior muerte, nunca se emitió, pero apareció en VHS en 2001 y posteriormente en los contenidos extra del DVD de “Rebelde sin causa” en 2005 (una de sus tres películas). Poco después, el 23 de septiembre, Dean coincidió en un restaurante con Alec Guiness (Obi-Wan-Kenobi en Star wars), que se animó a ver el coche. Viendo su aspecto “siniestro”, Guinness advirtió a Dean que moriría la semana siguiente si seguía en su propósito de conducirlo. El caballero Jedi no pudo ser más preciso. El 30 de septiembre Dean y su mecánico partieron para Salinas para competir, remolcando el Porsche en un Ford Country Squire Station Wagon. Dean se decidió a conducir el coche, para cogerle mejor el puntillo antes de competir, y fue por la carretera junto al Ford conducido por uno de sus asistentes, Bill Hickman. A eso de las 15:30 pararon a los dos coches por exceso de velocidad, Dean recibió una aviso por circular a 105 km/h en zona de 89 km/h, una minucia. Después de eso, hubo una parada para repostar en Backwell’s Corners, una gasolinera. Dean y su mecánico Rolf habían dejado muy atrás al Ford Country Squire, que iba más despacio al tener remolque. Allí se encontraron con Lance Reventlow y Bruce Kessler, unos amigos conocidos de las carreras. Le advirtieron que ese día ellos también habían sido multados por exceso de velocidad. El Ford conducido por Hickman acabó llegando a la gasolinera, y Hickman le dio a Dean una última advertencia. Le dijo que debía circular más despacio, y que además, su coche bajo y plateado resultaba poco visible, al confundirse con el asfalto. La desgracia ocurrió en el cruce de la Route 466 (actualmente Highway 46) con la Route 41, por entonces un conocido punto negro, un tramo de concentración de accidentes. El Porsche de James Dean fue embestido frontolateralmente por un 1950 Ford Custom Tudor Coupe conducido por un estudiante, Donald Turnupseed, que aparentemente iba muy rápido, giró a la izquierda y no vio al pequeño coche alemán. Inicialmente se creyó que Dean murió en el acto, pero fue desmentido por el testimonio de unos policías en 2005, que le vieron agonizar. Dean ingresó muerto en el Hospital a eso de las 17:59, el mecánico sobrevivió, pero murió en accidente de tráfico en Alemania en 1981, tras varios intentos de suicidio. Donald murió en 1995 de cáncer de pulmón a los 64 años. No está probado que Dean fuese rápido, aparentemente su velocidad era de unos 89 km/h, legal para el tramo y la época. Tanto Dean como Rolf no tenían puesto el cinturón de seguridad. Segundas partes nunca fueron buenas. George Barris decidió quedarse con el coche por 2.500 dólares de la época, comprándoselo a la aseguradora. Los restos del coche se trasladaron a su taller, donde se cobró su siguiente víctima. Al bajarlo del camión se rompieron las cuerdas de sujección, cayendo encima de un mecánico al que le fracturó ambas piernas. El motor se vendió a Troy McHenry y la caja de cambios a William Eschrid, ambos pilotos de carreras. Poco después, cuando uno competía contra el otro, McHenry perdió el control y se golpeó contra un árbol, muriendo en el acto. Eschrid quedó gravemente herido en la misma carrera al perder el control en una curva por fallo mecánico. Barris también vendió dos ruedas aprovechables del Porsche 550 Spyder a otro piloto, que tuvo la mala suerte de que ambas le reventaron provocando su salida de la carretera, estuvo en coma. Por si fuera poco, dos ladrones que intentaron robar el volante y uno de los asientos sufrieron heridas y desistieron de su intento. Barris empezó a pensar que el coche estaba maldito y decidió deshacerse de él, pero contactó con él la policía de tráfico de California, para exhibirlo en charlas de seguridad vial. Se llevó a un garaje que salió ardiendo por completo, pero el coche resistió a las llamas y se llevó a otro lugar. También fue exhibido en un instituto de secundaria de la zona, donde el coche se cayó del expositor y rompió la cadera a un estudiante. Barris, harto del coche, lo mandó a un desguace. De camino a Nueva Orleans un turismo chocó contra la parte posterior del camión que lo transportaba. Ese conductor quedó sepultado bajo los restos de “Little Bastard” y también halló la muerte. En otros dos intentos de llevarlo al desguace, el coche se cayó dos veces pero sin causar víctimas. A partir de aquí, las fuentes se contradicen. Una dice que se mandó devolver el coche a Barris y desapareció durante el camino (la que sostiene el propio Barris). Otra fuente dice que se reconstruyó el coche para una exposición en 1960, pero que también desapareció durante el traslado y aquí se pierde el rastro a ese maldito coche durante años. En Jalopnik cuentan que existe una pieza en el Historic Auto Attraction Museum (Illinois, EEUU) pero que no se atreven a comprobarlo. Este humilde articulista se considera un hombre de ciencia, que cree en lo que ve y que es demostrable. Pues no quisiera acercarme ni a una tuerca, me basta con saber la lista de víctimas que ha ido acarreando. Al menos no mató a Ferry Porsche, eso ya habría sido el colmo de los colmos. Fuente: http://www.motorpasion.com/ Imágenes del modelo a escala 1/43.
Detalle de la saga de la miniatura.
Interiores espartanos para el "pequeño bastardo".
Pro: Es uno de los modelos que más me gustan de mi colección, comparado con el 550 de Brumm puedo decir que está un pasito más adelante con respecto a la calidad-precio, ya que esta es una miniatura que tuvo una partida mucho mayor que el italiano en edición limitada a 500 ejemplares. Contra: Me hubiera gustado que recrearan (como los posee el 550 de Brumm) los cinturones de seguridad que posee el capot en plástico u otro material con relieve, en lugar de una simple serigrafía que le resta puntos a la miniatura. Además se le nota la falta de las franjas rojas en la cola del coche. Además debiera haber llevado el volante color marfil.
Modelo: Porsche 356A Speedster (1955). Marca: High Speed. Origen: China. Escala: 1/43. Construcción: Carrocería en fundición; componentes en plástico duro y rueditas con cubiertas de goma. Colección Porsche Editorial Planeta DeAgostini, 2003.
Imágenes reales del modelo que perteneció al actor James Dean.
Modelo a escala 1/18 de Autoart.
Un poco de historia del modelo:
El Speedster.
Este modelo se introdujo en otoño de 1954 a petición de Max Hoffman, el agente de Porsche en los Estados Unidos, quién quería un 356 esencial de bajo precio para competir comercialmente en el emergente mercado norteamericano con los descapotables de Triumph y el Austin Healey.
Al igual que ocurrió en el caso del Roadster, se requería que el Speedster se adaptara a los circuitos, en caso de que el cliente así lo deseara. El resultado fue un preciosos coche con carrocería limpia y aerodinámica de Beutler, que se distinguía por una pequeña joroba. Tenía un parabrisas muy bajo y una capota bastante rudimentaria, ya que se creyó innecesaria una mayor elaboración al considerar que el clima en los EEUU era relativamente cálido. El interior destacaba de inmediato si se comparaba con otros 356 descapotables, con su salpicadero curvo que albergaba los tres indicadores principales, el espartano interior para reducir el peso al mínimo y sus asientos envolventes para mejorar la sujeción en curva a grandes velocidades. Pese a todo, la cara superior del salpicadero estaba tapizada y el frontal pintado del mismo color de la carrocería.
El Speedster se ofrecía en las versiones de motor 1300 y 1300S, así como en la 1500 normal. Posteriormente serían ofrecidos los modelos de 60 y 75CV de la serie 1600. Sin embargo, el mayor Speedster empleaba el motor quad-cam de 100CV y, al montar los paneles ultralivianos de la carrocería del Carrera GT de competición, era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 9 segundos y de alcanzar los 185 km/h, lo que desencadenaba una vertiginosa emoción, que sólo era comparable al proceso de firmar el necesario cheque para obtenerlo.
Finalmente, la falta de compradores lo condenó a muerte en el año 1958.
Se construyeron menos de 5000 ejemplares, y en la actualidad el Speedster, posiblemente el 356 más codiciado, se ha convertido en un verdadero objeto de culto.
Fuente: La gran historia de Porsche (Stuart Gallagher - Helen Smith) 2003.
A continuación el modelo a escala 1/43.
Detalle de interiores.
Pro: Los detalles de terminación, como en casi todos los modelitos de High Speed, son muy buenos, las proporciones acertadas y al contrario del 356A Coupé, este modelo posee paragolpes color carrocería.
Contra: Todavía no puedo comprender por qué no lo pintaron del color original (blanco) si estaban reproduciendo un vehículo real; además obviaron los dibujos del caballo alado en color rojo.