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domingo, 1 de marzo de 2020

Porsche 918 Spyder (2013)

Modelo: Porsche 918 Spyder (2013)
Fabricante: Editorial Salvat.
Escala: 1/43.
Origen: Bangladesh.
Construcción: Carrocería en fundición; componentes en plástico duro y rueditas con cubiertas de goma.
Colección Supercars Los GT más exclusivos del mundo, Nº9.
Imágenes reales del modelo.
 
 Rayos X para el 918!
 El auto que logró el récord en Nürburgring!

Un poco de historia del modelo:

En el imaginario colectivo, un Porsche es siempre un vehículo de tecnología avanzada y altas prestaciones que, sin embargo, puede utilizarse a diario. 
Eso es algo que los ingenieros de la marca de Stuttgart tuvieron bien presente al recibir el encargo de diseñar un nuevo supercoche. Así, el 918 Spyder encarna la escencia característica de la compañía: combina una tecnología extraordinaria con unas excepcionales prestaciones, respeta el medio ambiente y consume menos que un utilitario. Son estos unos objetivos que no resultan fáciles de alcanzar, teniendo en cuenta también otros aspectos clave en la concepción de un superdeportivo moderno, como la propulsióny la tracción híbridas o las ruedas traseras direccionales. Pero en Weissach, sede del Departamento de Carreras de Porsche, dónde nació el 918 Spyder, tienen otra ventaja: el know-how derivado de décadas de competición de alto nivel que les permite conocer de antemano los efectos y las consecuencias que se derivan de la aplicación de una idea, un concepto, un elemento innovador.
El 918 Spyder combina una gran cantidad de información derivada del desarrollo de los coches de carreras Porsche. La estructura portante se basa en el llamado "rolling chassis", una antigua tradición de los coches creados en Weissach, mientras que su motor tiene origen en el RS Spyder LMP2 de competición y la propulsión híbrida es la que se había probado con éxito en el 911 GT3 R Hybrid.
A su vez, todos los elementos que incorpora el 918 han sido perfeccionados y están a disposición de ser transferidos a algún modelo futuro.
Pero tanta innovación tecnológica no debe confundirnos, y así el 918 Spyder, a pesar de su alma competitiva, es un coche que puede disfrutarse en cualquier situación, de manera fácil e intuitiva, gracias a los diferentes ajustes a disposición del conductor, lo que hace de él un coche pensado para un público amplio.
Sorprende que un coche de estas características, con una potencia máxima exorbitante, incluso teniendo en cuenta solo la unidad motriz térmica, declare consumos increíblemente bajos: 3l/100 km, menos que muchos utilitarios. La tracción híbrida, con dos motores eléctricos adicionales, cada unos en uno de los dos ejes, lo hace posible junto con la gestión electrónica del motor, que varía en función del uso del coche, la velocidad de desplazamiento y el tipo de superficie de la carretera.
En un coche de este tipo, la aerodinámica, la distribución del peso y la elección del centro de masas son fundamentales. Con una clara estética Porsche, el 918 Spyder ofrece soluciones aerodinámicas de vanguardia, como los difusores delanteros móviles en la parte inferior del chasis o el alerón trasero ajustable. La batería, el alma del corazón eléctrico del coche, estás situada en una posición central baja, que favorece las condiciones térmicas para su óptimo funcionamiento y sobre todo concentrar las masas y baja el centro de gravedad, que queda situado aproximadamente a la altura de los cubos de las ruedas, una posición ideal para garantizar una excelente dinámica de conducción.

Vanguardia técnica.

Técnicamente, el Porsche 918 Spyder es una suma de soluciones de vanguardia, derivadas en buena medida de elementos probados en competición por la marca de Stuttgart pero adecuadas para un coche de carretera, incluso en el uso diario. El propuilsor térmico es un V8 de 3,4 litros derivado de la unidad motriz del RS Spyder de competición (el barchetta utilizado en las American Le Mans Series entre 2005 y 2010) con lubricación de cárter seco y una potencia de 608 CV a 8700 rpm.
A esta unidad térmica se le añaden dos propulsores eléctricos suplementarios, uno para cada eje: el trasero entrega 115 KW (156 CV), y el delatero, 95 KW (129 CV). Las cifras totales son sorprendentes: 210 KW (285 CV) en conjunto para las unidades eléctricas, con un máximo de 1280 Nm. El sistema de acumulación de energía se confía a una batería de iones de litio refrigerada por líquido situada tras la célula de carbono del habitáculo. La actividad de los motores eléctricos prevé la generación y recuperación de energía durante el frenado, energía que vuelve a ponerse en circulación durante la conducción (que también puede ser totalmente eléctrica, con una autonomía de 30 km.) lo que reduce drásticamente el consumo y las emisiones de CO2. La transmisión es de tracción trasera, pero un sistema integral híbrido permite también la combinación de los motores, de combustión y eléctrico, que accionan en eje trasero, con el segundo motor eléctrico, el que actúa para el propulsar el eje delantero.
El eje trasero es direccional, con un sistema que actúa individualmente sobre cada rueda. Su ángulo máximo de giro es de 3º en ambas direcciones y actúa en función de la velocidad de crucero. A baja velocidad, el sistema dirige las ruedas traseras en dirección contraria a las delanteras, para atacar las curvas de manera decidida y con mayor precisión, ya que reduce el diámetro de giro. A velocidades más altas, el sistema dirige las ruedas traseras en la misma dirección que las delanteras, con lo que aumenta la estabilidad de la parte trasera.
El chasis, derivado también del know-how de Porsche en el campo de la competición, garantiza una alta rigidez a la torsión gracias a una estructura especial realizado en material polimérico reforzado con fibra de carbono. Cuenta, además, con elementos de refuerzo adicionales en las partes delantera y trasera para abosrber y reducir la energía cinética en caso de impacto. Gracias al uso de ésta tecnología especial, su peso en vacío es de unos 1640 kg (en la versión Weissach), un valor excepcionalmente bajo para un vehículo híbrido.

Electroshock.

La presentación del concepto del 918 Spyder se remonta a 2010, cuando en el Salón del Automóvil de Ginebra la marca de Stuttgart anunció su intención de crear un superdeportivo híbrido, proyecto que se haría oficial tres años más tarde, en el Salón del Automóvil de Atlanta de 2013. Entretanto, una larga serie de pruebas y ensayos, pero también un proyecto paralelo que culminó con la presentación del 918 RSR presentado en el Salón del Automóvil de Detroit de 2011. Se trataba de una versión claramente destinada a la competición, que tenía sobre todo la función de ser un laboratorio rodante para experimentar con algunas soluciones alternativas en el ámbito de las máximas prestaciones de la propulsión híbrida.
La principal diferencia entre el 918 Spyder y el 918 RSR era la distinta configuración de la parte eléctrica: en el RSR, pues en lugar de utilizar el sistema plug-in con tecnología híbrida, se adoptó un sistema kers alojado en el habitáculo, junto al conductor. Se trataba de una unidad compuesta por un volante de inercia capaz de girara a 36000 rpm, aprovechando la energía disipada durante el frenado, que a continuación proporcionaba, a petición del conductor, la energía almacenada a los dos motores eléctricos del coche y posicionados para mover el eje delantero. La potencia total desarrollada por el RSR era de 767 CV, de los cuales 563 CV los generaba el motor térmico, un V8 de 3,4 litros alimentado a gasolina, y los 204 CV restantes, las dos unidades eléctricas.
También desde el punto de vista estético, el RSR se diferenciaba del 918 Spyder, en primer lugar, el techo era fije, por lo que ya no permitía una configuración descapotable, además, las puertas tenían un mecanismo de apertura de tijera. También contaba con un gran alerón trasero unido a la cola, así como numerosos elementos aerodinámicos adicionales insertados en la parte frontal. Las ruedas , finalmente de 19", con una sola fijación central.
La estética elegida para el 918 RSR fue un homenaje a los grandes Porsche 917 del pasado: el número 22 era el que llevó el ganador de las 24 Horas de Le Mans de 1971; y el color, el nuevo "Blue Liquid Metal" de base, y la larga banda longitudinal naranja recordaban la librea de los coches oficiales de la temporada 1970-1971 de la escudería Gulf-Wyer Engineering.
El interior, más allá del sistema kersen el lugar del asiento del pasajero, era muy parco, como suele ser en un coche de carreras, con la consola central equipada con interruptores para las distintas funciones. El RSR nunca ha entrado en la pista oficialmente. Sí que lo han hecho, en cambio, en el legendario Nürburgring, algunas unidades especiales. El 11 de setiembre de 2013, conducido por el piloto oficial Marc Lieb, un Porsche 918 Spyder fue el primer coche homologado para carretera en batir la marca de los 7 minutos para recorrer los 20,8 km del trazado alemán. El coche estaba equipado con el paquete opcional Weissach, un kit de aligeramiento de peso. Fue el preludio de la comercialización de las 918 unidades previstas para la producción final.

Fotos del modelo a escala:
 Interiores del 918 Spyder
Pro: Es un modelo que me encanta y lo estuve esperando mucho. Más allá de todo eso, me gustan bastante sus terminaciones y proporciones.
Contras: Al ser un "modelo de kiosco" no le puedo pedir muchos acabados al nivel de las grandes marcas (Autoart, Minichamps, etc.). El valor de venta, $850 (en Argentina), me parece alto.

domingo, 5 de enero de 2020

Porsche 911 (typ 930) Turbo (1974)

Modelo: Porsche 911 (typ 930) Turbo.
Fabricante: Welly.
Escala: 1/36.
Origen: China.
Especificaciones:
Terminaciones bastante pobres de interiores y falta de pintura y/o plásticos en faros traseros.
Construcción en fundición y plásticos duros.

Posee propulsión pull-back (a fricción).
Colección "Clásicos colección de autos Clarín" 2019.
Imágenes del modelo real.
Comparando el tatarabuelo del '74 con su pariente del 2018
 

Un poco de historia de este modelo:
En Octubre de 1.974, en el Salón del Automóvil de París, Porsche presentó un prototipo denominado Turbo con el que desveló, además de sus intenciones de llevar esta tecnología de competición a la gran serie, cuáles serían las nuevas líneas de su segunda generación del 911. Los cambios estéticos más significativos fueron los derivados de la incorporación de unos paragolpes capaces de absorber energía en los impactos a poca velocidad (Normativa EEUU). Éstos obligaron a rediseñar todo el frontal y la zaga. Los intermitentes delanteros abandonaron su posición original y se realojaron en los paragolpes y los pilotos traseros fueron unidos por una franja de material plástico que según la versión simulaba una rejilla o una enorme tulipa continua.

Mecánicamente se descatalogaron los bloques pequeños y el 2.7 se convirtió en el escalón de acceso a la gama, aunque la auténtica revelación llegaría en 1.975 con el Porsche 911 Turbo de 260 CV que crecerían hasta 300 CV en 1.977. Para digerir la potencia extra los pasos de rueda fueron ensanchados y se equipó con un enorme alerón tipo cola de ballena que además de mejorar el agarre del tren trasero aumentaba el flujo de aire hacia el motor. Contaba con una caja manual de tan sólo cuatro relaciones que, aunque era suficiente, el hecho de que los 911 “inferiores” contasen con cinco velocidades decepcionó a muchos usuarios.

Imágenes del modelo a escala.
 
 
Pros: El valor es bastante asequible, ya que se trata de una pieza que salió en kioscos de revistas y en gran cantidad, por otro lado las proporciones son bastante fieles al modelo real. El color me encanta.
Contras: Modelo más cercano a un juguete que a uno coleccionable, pero no deja de ser un Porsche (y Turbo!) y ya con eso hizo que lo sume a mi colección. Le estaría faltando más detalles en los interiores y un poco de pintura negra en los detalles exteriores.

sábado, 5 de enero de 2019

Porsche 904 Carrera GTS (1963/1964)

Modelo: Porsche 904 Carrera GTS (1963/1964)
Marca: High Speed.
Origen: China.
Escala: 1/43.
Construcción: Carrocería en fundición; componentes en plástico duro y rueditas con cubiertas de goma.
Imágenes reales del modelo.
 Comparativa de tamaño junto a su hermano 911
 
Un poco de historia del modelo:
El 904.

El 904 constituyó un hito para Porsche. Marcó el final del viaje de la empresa con los motores de 4 cilindros y, al ser reemplazado por el 906 en 1966, el final de las competiciones de resistencia, a las que Porsche se había hecho tan asiduo.
Como el 911, el 904 fue diseñado por Butzi Porsche, el hijo de Ferry, que eliminó el chasis voluminoso del 718 y lo sustituyó por uno más tradicional. Sin embargo, Porsche había aprendido algunos útiles trucos de estrellas británicas de la ingeniería como Cooper y Chapman, gracias a los cuales el 904 obtuvo su elegante y afilada carrocería de fibra de vidrio adherida directamente al chasis. El resultado no sólo era liviano, sino extremadamente rígido. El proyecto original del 904 GTS preveía un motor de 6 cilindros, pero Porsche prefirió ir sobre seguro y empleó el de 4 cilindros del Carrera, un motor de fiabilidad y competitividad comprobadas. Con frenos de disco en todas las ruedas, casi 200 CV y una velocidad máxima de 256 km/h, el 904 era un automóvil extraordinario.
El 904 triunfó en su debut. Fue en la dura Targa Florio en el año 1964 (un 904 también finalizó en segundo lugar). Además, el mismo año obtuvo el primer lugar en la clase de 2 litros de Le Mans. De hecho, los cinco 904 lograron concluir la carrera, ocupando los lugares séptimo, octavo, décimo, undécimo y duodécimo en la clasificación general, e incrementando aún más la reputación de Porsche como fabricante de automóviles fiables y veloces. El 904 aún consiguió una victoria más en su categoría en la Sarthe de 1965, pero el semblante de los Porsche de competición estaba a punto de cambiar. Aunque el 904 era rápido y especializado, seguía siendo en realidad un coche deportivo para carretera. Todavía era la época en la que la gente acudía al circuito donde se celebraba una carrera con su propio vehículo, participaba en ella y regresaba a casa en el mismo coche. Después de recibir motores de competición de seis y ocho cilindros, el 904 dejó de ser otra cosa que un puro coche  de carreras. Con 220 CV y velocidades máximas por encima de los 270 km/h, ya había dejado de ser un automóvil apto para un aficionado cualquiera. Los límites de los vehículos de competición se habían elevado a la estratósfera, y las habilidades para extraer de ellos el máximo potencial requerían una nueva estirpe de pilotos. La época de los pilotos-caballeros y del desarrollo directo de coches de carretera para su uso profesional había llegado a su fin.
Porsche se percataba de que, para capitalizar sus triunfos hasta el momento, necesitaba seguir siendo competitivo y obteniendo victorias al más alto nivel. Los primeros lugares en una categoría ya no resultaban suficientes. La búsqueda de la victoria absoluta aceleró el programa de competición, y en 1966 el 904 ya había pasado a la historia.

Fuente: La Gran Historia de Porsche (Stuart Gallagher y Helen Smith) 2003.

Imágenes del modelo a escala.
Pro: Es un modelo que quería desde hace tiempo, bien terminado (aunque no brilla por sus detalles) y tiene buenas proporciones...me costó bastante barato, pero el envío de la encomienda costó básicamente lo mismo que el autito :(
Contras: Al ser " de segunda mano" trae algunos detalles menores (para mi, claro), tales como algunos raspones en la pintura o la falta del espejo retrovisor derecho, pero valió la pena la compra. He visto otros de la misma marca (High Speed) con mejores terminaciones y detalles.

lunes, 4 de junio de 2018

Porsche Cayenne Turbo (958) (2011)

Modelo: Porsche Cayenne Turbo (2011)
Fabricante: RMZ City.
Escala: 1/43.
Origen: China.
Especificaciones: Carrocería en fundición; componentes en plástico duro y ruedas en plástico duro.
Fotos del modelo real.
Un poco de historia.
Porsche Cayenne, una historia de éxito
Desde el año 2002 se han fabricado ya 750.000 unidades de un modelo que en este tiempo ha pasado de ser un pesado todoterreno a un ligero todocamino.
Los responsables de Porsche, el especialista en la producción de vehículos deportivos y de competición, decidían en el año 1998 el lanzamiento de un todoterreno, con marchas reductoras, pero sin renunciar a esa deportividad que impregna a todos los modelos de la marca de Stuttgart y con una carrocería grande de cinco plazas, el Cayenne. Desde el primer día se ha situado como un vehículo de éxito, como un ejemplo para otros fabricantes, del que ya se han vendido 750.000 unidades y que ya es el Porsche más vendido.
Tras la desaparición de los 924 y 928, Porsche se quedó solo con su modelo de referencia, el 911, pero el lanzamiento del Boxster, un modelo más pequeño y barato que el 911 y con carrocería descapotable, hizo que la marca comenzara su recuperación. Y el Cayenne fue el que posicionó nuevamente a la marca alemana en lo más alto del mercado.
Fue el 3 de junio de 1998 cuando se anunció la luz verde definitiva al proyecto de un nuevo vehículo todoterreno, que además se iba a fabricar en una nueva planta situada en Leipzig. La producción comenzó en el año 2002 y desde entonces la leyenda de Porsche fue creciendo por ser capaz de hacer, también, un todoterreno deportivo. Y es que Porsche es una marca que se reinventa cada día.
De esta primera generación del Cayenne, con marchas reductoras y bloqueos de diferencial, llegó a haber también una versión GTS de altas prestaciones, variantes Turbo de gasolina con más de 500 caballos y una variante Diesel que combinaba buenas prestaciones con consumos muy ajustados.
El Porsche Cayenne debía ser capaz de llegar a cualquier parte y superar cualquier obstáculo en un ambiente todoterreno pero al mismo tiempo, cuando se convertía en un coche familiar, debía transportar con exquisito confort a sus ocupantes, sin olvidar el equipaje. Y todo ello con las prestaciones que se le suponen a un vehículo con el sello de Porsche.
El resultado está ahí, y ni los más optimistas en la marca esperaban un resultado como el logrado por el Cayenne, que se ha convertido en el Porsche más vendido de la historia, gracias a las 276.000 unidades de la primera generación y las más de 460.000 que lleva acumuladas la segunda del modelo alemán.
Según explica el consejero delegado de Porsche, Oliver Blume, "empezamos con unas 70 unidades al día y en la actualidad el ritmo de fabricación es cinco veces superior por la alta demanda del mercado. Más de 80.000 Cayenne han llegado a salir cada año de las líneas de montaje y este modelo ya está cerca de alcanzar las 750.000 unidades producidas”.   
Para lograr este buen resultado los técnicos de Porsche han tenido que hacer un gran trabajo. La razón es que si la primera generación era la de un pesado todoterreno con sus marchas reductoras y sus bloqueos de diferencial, para la segunda generación el Cayenne cambió radicalmente.
Nada de marchas reductoras ni tampoco bloqueos de diferencial, tampoco un chasis de largueros y travesaños muy robusto y pesado, sino que en su lugar pasó a ser un todocamino más ligero y deportivo. Fue un cambio radical que los clientes entendieron perfectamente porque el concepto del vehículo más campero, sofisticado, pesado, caro y, sobre todo, muy difícil de conducir en una situación extrema, dejó su lugar a un vehículo inteligente capaz de hacer casi todo solo y sin complicaciones para el conductor.

Cayenne 2ª generación
El nuevo Cayenne, el de la segunda generación, se lanzó al mercado en mayo del año 2010 y fue un rotundo éxito, ya que solo dos años y medio después, en agosto de 2012, ya se habían hecho 500.000 unidades del Cayenne en Leipzig, de las que 260.000 correspondieron a la primera generación del modelo fabricada entre 2002 y 2010, mientras que la segunda generación vendió las mismas 260.000 unidades en solo tres años.
Ahora, el Cayenne se encuentra en la segunda evolución de esta segunda generación. Son muchos los cambios que ha recibido y que hacen de este coche una demostración de la capacidad tecnológica y de diseño de Porsche para adaptarse a las necesidades de los usuarios.
El último Cayenne no es solo un coche más ligero de peso, más ágil en carretera, más eficiente, sino que además tiene un diseño también mucho más dinámico, más acorde con lo que Porsche es a nivel mundial. Además, esta nueva generación dispone de una versión híbrida enchufable, el siguiente paso hacia la electrificación del automóvil.
En su interior, el reto era conseguir que fuera un genuino Porsche, tanto por el diseño como por la deportividad y calidad tradicionales de la marca. Y el equipamiento de serie es muy completo e incluye detalles como el sistema de monitorización de la presión de los neumáticos o el práctico y cómodo mecanismo de puertas de cierre suave, en el que el Cayenne de forma automática concluye la operación de cierre de las mismas.

Pero quizá lo que me parece más destacable es la facilidad con la que se maneja todo en este coche, incluso en las condiciones más adversas. El manejo del navegador es intuitivo y perfecto, lo mismo que ocurre con el resto de los mandos. Cuando el conductor quiere ir deprisa, solo tiene que presionar el botón sport, y el Cayenne se convierte en un nuevo modelo mucho más dinámico. La gestión del sistema de climatización o del teléfono también es muy sencilla.
Potentes motores
Hablar de motores es hablar de la razón de ser de Porsche, de suavidad, de prestaciones, de potencia a raudales, pero también de eficiencia. La familia del Cayenne ofrece en estos momentos cuatro motores de gasolina, dos diésel y un híbrido. En gasolina se puede elegir entre los 420 CV del Cayenne S, con motor V6 de 3.6 litros y un consumo homologado de 9,5 litros, por encima de los 440 CV del deportivo GTS y como tope de gama los 520 ó 570 caballos del Turbo y Turbo S, respectivamente. En diésel la cifra de potencia oscila entre los 262 caballos del V6 y los 385 del nuevo V8 biturbo. En cuanto al híbrido enchufable, denominado S-Hybrid, ofrece 416 CV, permite una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 5,9 segundos, pero lo más importante es que su consumo homologado es de sólo 3,3 litros/100 km.
Sin duda el Cayenne es una historia de éxito para Porsche. No existe ningún todocamino o todoterreno en el mundo que acelere más que el Porsche Cayenne Turbo S. Con los 4,1 segundos en el 0-100 km/h bate a todos los rivales… y también a los Porsche 911 Carrera y Carrera S, algo impensable en el pasado. El Cayenne Turbo S es también el SUV más rápido, con una velocidad máxima de 284 km/h. Veloz en recta… y en curvas, pues también ostenta el récord de su segmento en el trazado largo de Nürburgring, en el que ha logrado superar la barrera de los 8 minutos.
También destaca el Cayenne por su eficiencia. La tecnología híbrida de Porsche ha conseguido que un espacioso y lujoso todocamino combine las prestaciones de deportivo con el consumo y las emisiones del utilitario más eficiente: 3,3 l/100 km y 75 g/km de CO2.
Fuente: http://www.elconfidencial.com/


Imágenes del modelo a escala.
Pro: Buenas terminaciones, excelente precio.
Contras: Al igual que sus "hermanos de RMZ City" posee unos espejos retrovisores muy feos, 
además parece que no está muy bien con respecto a la escala, se ve demasiado pequeño 
comparado con sus "hermanos".