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jueves, 22 de marzo de 2018

Porsche 911 (Typ 964) Carrera 4 cabriolet (1989)

Modelo: Porsche 911 (Typ 964) Carrera 4 cabriolet (1989)
Fabricante: Del Prado Collection.
Escala: 1/43.
Origen: China.
Especificaciones: Carrocería en fundición; componentes en plástico duro y ruedas con cubiertas de goma.
Fotos del modelo real.
Un poco de historia
En el año 1988 se presentó una de las generaciones del Porsche 911 más admiradas y cotizadas hoy en día, el 964. 
Repasemos su trayectoria desde el 1988 hasta el 1993 en que dejó paso al 993.
El 964 tenía el 85% de las piezas nuevas respecto al Serie G, así pues podemos hablar de un modelo completamente nuevo que además adoptaba algunas soluciones técnicas del superdeportivo 959. El motor bóxer, de 3.6 litros y refrigerado por aire, desarrollaba 250 caballos de potencia y por primera vez se ofreció en versión Carrera 4. Si, llegó la tracción integral al 911.
Aunque la evolución estética respecto al Serie G no era rompedora, si que había muchos detalles que permitían diferenciar claramente a ambos modelos. El cambio más llamativo lo encontramos en los paragolpes, ahora mucho más estilizados y 
fabricados en poliuretano.
El Porsche 911 se estilizaba, abandonando esos paragolpes característicos de la generación anterior que hacían que pareciese un coche de choque. También llegó con el 964 uno de los principales signos de identidad del Porsche 911 y que todavía hoy siguen montando casi todas las versiones.
Hablamos del alerón trasero retráctil que se desplegaba automáticamente al superar cierta velocidad, y que se podía desplegar también mediante un mando situado en el salpicadero. Es sin duda una de las señas de identidad del Porsche 911, e incluso las dos últimas generaciones de los Turbo lo equipan. Mecánicamente los 964 comenzaron con un motor atmosférico de 3.600 C.C que 
entregaba 250 caballos.
Importantes cambios en el interior del 964

La premisa principal a la hora de diseñar el interior, fue mejorar el confort. Hubo una evolución importante entre este modelo y su predecesor en este sentido, algo que se valora todavía hoy en día a la hora de elegir un 964 o un Serie G como 
clásico para pasear de vez en cuando.
El 964 incorporó el ABS, la caja de cambios Triptronic opcional, la dirección asistida e incluso los airbags. El chasis estaba desarrollado desde cero, e incorporaba muelles helicoidales en lugar de la suspensión rígida con barras de torsión del 
modelo anterior.
Aparte de mejorar el comportamiento, el confort ganó mucho con esta evolución. El éxito del 964 fue enorme, de forma que Porsche decidió diversificar un poco más la gama lanzando, aparte del Carrera 4, las versiones Cabriolet, Targa y a partir de 
1990 el 964 Turbo.
El todopoderoso Turbo montaba en un principio un motor bóxer 3.3 litros. En el año 1992, ese motor fue sustituído por uno de 3.6 litros que desarrollaba 360 caballos. Después llegarían las versiones Turbo S, el Speedster y el Carrera RS.


Fuente: https://www.motorpasion.com

Imágenes del modelo de Del Prado.
 Interiores con detalles en color plata.
Pro: Pensar que cuando salió el modelo real no me gustaba tanto como el 930, pero con el paso del tiempo aprendí a quererlo. 
La miniatura tiene buenas proporciones y está bien detallada.
Contras: espejos retrovisores, salida del caño de escape y ruedas algo desproporcionadas.

sábado, 6 de agosto de 2016

Porsche 911 (996) Carrera 4 Coupé (2001)

Modelo: Porsche 911 (typ 996) Carrera 4 Coupé (2001).
Marca: High Speed.
Origen: China.
Escala: 1/43.
Construcción: Carrocería en fundición; componentes en plástico duro y rueditas con cubiertas de goma.
Colección Porsche Editorial Planeta DeAgostini, 2003.

Imágenes reales del modelo.
Un poco de historia del modelo:
En el año 1997 la cuarta generación del Porsche 911 estaba agotada y se produjo el lanzamiento de la quinta generación, con importantes modificaciones tanto a nivel técnico como estético. Este nuevo modelo representaba el mayor cambio evolutivo desde que el 911 naciera, en un lejano ya año 1963, pero la marca sabía que necesitaba este radical paso adelante si quería mantener la competitividad de su modelo estrella en el nuevo milenio frente a la cada vez más nutrida competencia.
Estos cambios no fueron bien recibidos por muchos de los seguidores más puristas del mítico deportivo germano y aún hoy en día, a pesar de su indudable éxito de ventas, los modelos de esta generación son los que alcanzan una menor cotización en el mercado de segunda mano.
Pese a todo, la estructura fundamental del modelo seguía siendo la misma, se trataba de un deportivo con una configuración de asientos tipo 2+2, tracción trasera (o total) y con el motor bóxer de 6 cilindros situado justo por detrás del eje trasero, es decir, la disposición clásica de todo buen 911…
Pero la modificación más importante consistió en la adopción de la refrigeración líquida en esta nueva versión del propulsor, basándose en la experiencia adquirida con el 911 GT1 (ya mencionado en el capítulo anterior) y con el Porsche Boxster (que sirvió de conejillo de Indias para probar algunas de estas innovaciones y con el que compartía un gran número de componentes). Esta evolución era necesaria no sólo ya para obtener más potencia y par, aparte de un menor nivel de ruido y una mejor estabilidad térmica, sino por las cada día más restrictivas normativas anticontaminación vigentes en los mercados más importantes para el deportivo germano (como el norteamericano…)
Además en esta nueva etapa la cilindrada se redujo desde los 3,6 litros (3.600 cc) de la generación 993, hasta los 3,4 litros (3.387 cc) de la 996, pero gracias a la nueva gestión electrónica utilizada, como siempre firmada por Bosch (Motronic ME 7.2) el resultado final brillaba hasta alcanzar una potencia máxima de nada menos que 300 CV, lo que permitía mejorar las ya de por sí excelentes prestaciones del modelo precedente.
En el apartado estético también se produjeron fuertes discusiones entre los aficionados pues, aparte del nuevo diseño general de la carrocería más moderno y aerodinámico, y de que sus dimensiones habían crecido, por vez primera sus característicos faros ovalados abandonaban dicha forma para pasar a integrar los intermitentes y las luces de carretera, perdiendo una de sus más importantes señas de identidad, en una disposición que sería abandonada en la siguiente generación dado el poco éxito obtenido.
Aunque los cambios eran importantes la evocadora silueta del 911 era reconocible desde el primer vistazo, a pesar de que para algunos críticos la mejor aerodinámica había tenido como consecuencia la pérdida de cierto carácter en sus líneas, dilapidando la musculosa apariencia de la generación anterior. Pese a ello la nueva carrocería trajo consigo una disminución del coeficiente de resistencia aerodinámico (que pasó de 0,34 a apenas 0,30), a pesar de la mayor superficie frontal, y además se consiguió que ambos ejes se mantuvieran más asentados sobre el asfalto a las altas velocidades que era capaz de alcanzar.
Procedamos ahora al habitual repaso de todas las versiones que se fabricaron del Porsche 911 en su quinta generación:
Como es lógico el primer modelo en ver la luz fue el 911 Carrera 3,4 Coupé, en octubre de 1997. Fruto de todas las modificaciones anteriormente descritas ofrecía una potencia máxima de 300 CV a 6.800 rpm y un par máximo de 350 Nm a 4.600 rpm, lo que le permitía acelerar de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos, o realizar el kilómetro con salida parada en 24,2 segundos, además de alcanzar una velocidad máxima de 280 km/h.
Hubo que esperar hasta el año siguiente (abril de 1998) para que apareciese el 911 Carrera 3,4 Cabrio, que equipando el mismo propulsor, y debido al ligero incremento de peso necesario para no disminuir la rigidez (1.395 kg), perdía ligeramente en el apartado prestacional, realizando en 5,4 segundos el 0 a 100 km/h, o en 24,5 segundos el kilómetro partiendo de parado, aunque igualando la velocidad máxima, establecida en 280 km/h.
No fue hasta octubre de 1998 cuando se lanzaron las versiones dotadas de tracción total, es decir los 911 Carrera 4 3,4 Coupé y 911 Carrera 4 3,4 Cabrio. Por lo que respecta al primero de ellos, al inconveniente del mayor peso, derivado del uso de la tracción total (1.375 kg), se contraponía la ventaja que le otorgaba a la hora de obtener una mejor motricidad, con lo que era capaz de batir a la versión de tracción trasera en todas las mediciones, empleando 4,8 segundos en acelerar de 0 a 100 km/h ó 23,8 segundos en realizar el kilómetro desde parado. La velocidad máxima era de 280 km/h. La versión Cabrio, con un peso final de 1.450 kg, tenía unas prestaciones un poco más modestas, con 5,4 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h ó 24,5 segundos para cubrir el kilómetro partiendo desde parado. La velocidad máxima era también de 280 km/h.
Fuente:http://noticias.coches.com/


Fotos del modelo a escala 1/43.
Pro: Me gusta el modelo, lo veo más armónico que su "hermano" de 1997.La miniatura está bastante bien lograda.Hermosas llantas.

Contras: No le encuentro fallas, aunque quizá es "demasiado amarillo" y parece ocultar los detalles de carrocería.